


BLOR nació de una idea de Ottavio Cinque, un joven empresario que creció entre el acero y la pasión por el deporte.

BLOR, en estos años, ha crecido hasta convertirse en una marca internacional,
sinónimo de calidad, innovación y profesionalidad. Hoy podemos contar
con dos sedes operativas que representan el puente entre tradición y futuro.

Es la sede donde todo comenzó, donde cada producto es estudiado, probado y realizado con el cuidado artesanal y la precisión de ingeniería que distingue al Made in Italy. En Italia tenemos el centro de producción, el departamento de diseño de equipos y la división de ropa técnica, además del equipo dedicado a la investigación y desarrollo.

La sede americana representa el paso decisivo hacia la internacionalización. Desde Miami seguimos la distribución y la asistencia para el mercado americano, ofreciendo soporte directo a gimnasios, entrenadores personales y centros deportivos en los Estados Unidos. Es una base pensada para llevar la excelencia del Made in Italy más allá del océano y expandirnos.